Para la planta de Dzilam de Bravo se disminuyó a 28 el número de los aerogeneradores y cambiaron algunas de sus posiciones
Mérida, Yucatán, 20 de septiembre de 2017.– El director de la empresa Vive Energía, Benigno Villareal del Río, que construirá el primer parque eólico de Yucatán en Dzilam de Bravo, informó que están tomando medidas para que su infraestructura dañe lo menos posible a la avifauna, es decir, al conjunto de aves que habitan la región.
A pocas horas de que inicie el traslado a esa localidad de los componentes de los primeros cuatro aerogeneradores de este parque –que llegaron hace unos días a puerto Progreso-, señaló que tuvieron que hacer ajustes al proyecto original, a solicitud de asociaciones civiles ambientalistas, para no afectar al entorno de esa zona de la entidad.
En ese sentido, explicó que la intención del parque eólico de Dzilam de Bravo es producir 70 megavatios de energía limpia para surtir a la Comisión Federal del Electricidad (CFE), por lo que en un principio consideraron levantar 36 torres de aerogeneradores.
Sin embargo, la sociedad civil organizada planteó a Vive Energía el temor de que estas maquinas dañen a las aves de esa región de la costa, por lo que aceptaron disminuir el número de aerogeneradores.
“Entonces, para aminorar el posible impacto del parque a la avifauna, incrementamos la capacidad de cada aerogenerador a 2.5 megavatios y ahora serán 28 maquinas, más robustas”, explicó.
Además, precisó Villareal del Río, se creó un protocolo de paro de emergencia de los aerogeneradores ante casos de avistamientos de parvadas, para evitar lastimar o matar a las aves.
Las organizaciones no gubernamentales también pidieron a las empresas cambiar la posición de algunos aerogeneradores, ante el temor de que pudieran caerse en un futuro sobre viviendas cercanas o en la carretera.
“Fue una preocupación, que a lo mejor técnicamente no tenía mucho fundamento, pero sí era legítima, por lo que optamos por hacer algunos cambios en la distribución de estas máquinas en los parques”, señaló.
Vive Energía también se comprometió a sembrar árboles en la zona de colindancia para mitigar el “efecto de parpadeo” de los aerogeneradores en las carreteras, y así evitar accidentes automovilísticos.
“Se atendieron todas estas preocupaciones, porque no se puede pensar en sacar adelante un proyecto de infraestructura de este tamaño sin trabajar de la mano de la comunidad. Podemos decir que cumplimos con los requisitos que establecen las autoridades y también con lo que nos pidieron las organizaciones, para convertir el proyecto en un ejemplo de colaboración con los más altos estándares de calidad y apego a las mejores prácticas internacionales”, sostuvo.
110 días de traslado
Villareal del Río recordó que llegaron a Yucatán los componentes de los cuatro primeros aerogeneradores que son: 5 tramos tubulares, sobre el cual se montarán cada uno, luego va el rotor y las tres palas de 55 metros que se insertan en el buje. En las próximas horas serán trasladados por carretera hasta Dzilam de Bravo.
Tras 31 días de travesía, un buque los trajo a puerto Progreso desde Shanghái, China, y en los próximos 110 días se trasladarán los otros 24, por lo que se requerirán tres embarcaciones más.
Informó que 50 personas están trabajando en la logística del movimiento de esos componentes, y otras 200 laborando directamente en la construcción del parque eólico en el mencionado municipio.
El montaje de los cuatro aerogeneradores que llegaron iniciará en breve, por lo que se espera que generen energía de prueba a finales de este año. El parque deberá estar listo a más tardar en el segundo trimestre del 2018.
Este proyecto tendrá un costo aproximado de 120 millones de dólares con inversión china de la empresa Envision Energy International, y mexicana de Vive Energía. Alimentará de energía a la CFE y tendrá una capacidad instalada de 70 megavatios.
El director de la compañía preciso que este proyecto no forma parte de los nueve parques fotovoltaicos y eólicos que se subastaron el año pasado con la Secretaría de Energía.
De hecho, como hemos informado, el proyecto inició en el 2012, pero para esas fechas se empezó a planear la reforma energética –que se concretó con sus leyes secundarias hasta agosto del 2014-, por lo que al no existir un marco jurídico regulatorio para este sector, las inversiones se detuvieron momentáneamente.
“Había una incertidumbre, por lo que tuvimos que hacer un cambio en la planeación de la temporalidad del proyecto de Dzilam, es decir, no fue una demora”, explicó.
Villareal también recordó que se firmaron contratos de usufructo por 30 años con los dueños de 27 parcelas y terrenos privados en donde se construirá el parque, a quienes les pagarán cada semestre. También se hizo un pago único por el derecho de vía a los ejidatarios para los 30 kilómetros de la línea de transmisión.
Aunque no detalló cuánto pagarán por la “renta” de los terrenos, dijo que es lo equivalente a pagar el valor de las propiedades cada cuatro años y medio. (Herbeth Escalante)
