Tiro al Blanco:

La incertidumbre en el PRI no sólo radica en quién será su candidato por la gubernatura de Yucatán, también hay nerviosismo porque tampoco se ha definido al abanderado por la alcaldía de Mérida, candidatura que seguramente será la última en “amarrar”.

En la Casa del Pueblo, sede de ese partido, se ha visto desfilar a diferentes aspirantes a candidaturas para las presidencias municipales, y hasta el momento ya se concretaron aproximadamente 60. Los que no fueron ungidos suelen salir enojados o desencajados, pero al final hay compromiso de ir en unidad.

La última en definirse será la de Mérida, según han dicho los propios delegados del PRI, y cartas sí tienen. Los más visibles, es decir, los que alzaron la mano, son los ex presidentes de ese partido en la ciudad, Jorge Sobrino Argaéz y Ricardo Béjar Herrera, así como el diputado federal Francisco Torres Rivas.

La ventaja de Sobrino y Béjar es que en el pasado dirigieron al tricolor en Mérida, por lo que la estructura “ya los conoce”, y sabrían cómo maniobrar su campaña. Eso sí, el primero ha ganado elecciones en el pasado –la diputación local en 2012 del VII distrito-, mientras que el delegado aún no sabe qué es triunfar en las urnas.

Por su parte, el punto a favor de Torres Rivas es que en los comicios pasados se alzó con la victoria en el IV distrito federal, considerado un bastión del PAN, y que para muchos priistas, en ese entonces, consideraron que perdería.

Claro, la posible desventaja de estos tres priistas es que quizás el candidato del PRI de Mérida salga de algunos de los tantos aspirantes que no sea elegido para la gubernatura. (www.desdeelbalcon.com)