Equivalen al 172 por ciento de los ingresos totales del 2018, muy por encima de la media nacional
Mérida, Yucatán, 11 de octubre de 2019.- Yucatán presenta un déficit actuarial en materia de pensiones equivalente a 172 por ciento de los ingresos totales del 2018, por arriba de la mediana de estados evaluados por la calificadora Moody’s, la cual es del 110 por ciento.
La calificadora advierte también que Yucatán sobresale en su estabilidad financiera, lo que lejos de ayudarle, le perjudicaría, pues la coloca como uno de los Estados a los que la Federación no ayudaría con créditos o apoyos financieros.
Esto se da a conocer a unos días de que el Estado declarara la inviabilidad económica del Instituto de Seguridad Social de Trabajadores al Servicio del Estado de Yucatán (ISSTEY) y su eventual quiebra en 2021.
Ya el año pasado, con apenas un mes en la administración estatal, se advirtió el mismo problema y se pronosticó que el Isstey debía vender sus activos, por lo que se puede notar que pese a la advertencias, esta situación no ha variado en un año e influye directamente en las calificaciones que la entidad recibe de entes como el citado Moody’s.
En cuanto a otros indicadores, Moody’s de México asignó una evaluación del riesgo crediticio base de “ba1” y calificaciones de emisor de “Ba1/A1.mx” al estado. La perspectiva es Estable.
De acuerdo con la calificadora, estas calificaciones “reflejan niveles moderados tanto de deuda como de servicio de la deuda, una fuerte recaudación de ingresos propios, un elevado crecimiento del PIB estatal, moderados requerimientos de financiamiento y una adecuada posición de liquidez en comparación con otros pares mexicanos con calificación de “Ba1”.
Yucatán es la octava entidad con menor deuda pública de México, con niveles moderados de deuda y requerimientos de financiamiento, una fuerte recaudación de ingresos propios, un elevado crecimiento económico estatal y una adecuada posición de liquidez.
Adicionalmente, las calificaciones asignadas también incorporan las presiones por el elevado déficit actuarial de pensiones.
La calificación de “Ba1” también refleja la evaluación de Moody’s de una baja probabilidad de apoyo proveniente del gobierno federal para Yucatán, igual al caso de otros estados.
Asimismo, espera que aun con la deuda adicional que contratará el estado en los próximos meses, para implementar el sistema integral de seguridad electrónica Fortalecimiento Tecnológico de Seguridad y Monitoreo Yucatán Seguro, la deuda directa e indirecta neta y el servicio de la deuda (capital e intereses) a ingresos totales promediarán 21.2 y 2.2%, respectivamente, en el 2019 y el 2020, niveles que permanecen bastante manejables.
La deuda directa e indirecta neta, así como el servicio de la deuda, se han mantenido en niveles bajos, equiparables a 15.9 y 1.9% de los ingresos totales, respectivamente.
Para los años 2019 y 2020, Moody’s estima que Yucatán mantendrá requerimientos financieros moderados y estables, equivalentes en promedio a 1% de sus ingresos totales, lo cual continuará impulsando una mejora de la posición de liquidez del estado a un promedio de 0.74 veces el efectivo a pasivo circulante.
Jorge Eduardo Herrera Correa
