Suelen emplearse en antros, la prostitución, como estilistas, o siendo maestras de baile: activista
Mérida, Yucatán, 08 de febrero de 2020.- El mercado laboral se encuentra prácticamente cerrado para las mujeres trans de la entidad, lo que ha provocado que muchas de ellas terminen en una extrema exclusión social, advirtió la activista y coordinadora de Yucatrans, Asociación Transgénero A.C., Muñeca Aguilar Martínez.
En entrevista para Desde el Balcón, explicó que las autoridades en el Congreso Local y en el Gobierno del Estado “no tienen la intención de incluir a las mujeres trans en su agenda política” y eso continúa provocando discriminación en la sociedad.
Manifestó que en pleno año 2020, existen múltiples estigmas, “aún se cree que las personas trans son agentes de contagio de enfermedades de transmisión sexual o que incluso son portadoras de VIH, y eso trae como resultado –entre otras cosas– que no puedan acceder a empleos dignos”.
“Creen, que por ser personas trans sólo podemos emplearnos en shows antreros, en la prostitución, como estilistas, costureras o siendo maestras de baile en fiestas de xv años”, lamentó Aguilar Martínez.
–¿Qué tan difícil es concursar para un puesto en alguna empresa?, se le preguntó.
-El problema inicia cuando enviamos nuestros currículums vitae, y se dan cuenta que nuestra apariencia física –en muchas ocasiones– no coincide con nuestro nombre en la credencial de elector; la mayoría de veces, desde ahí nos descalifican para el cargo, contestó.
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Agregó que las mujeres trans podrían desempeñarse en cualquier cargo gerencial, o administrativo, sin embargo, más allá de las habilidades y las aptitudes, la discriminación lo impide.
“Las mujeres trans de ahora, en general son personas que no estudiaron una licenciatura, pero las nuevas generaciones van ganando espacios, y hoy en día es común conocer a jóvenes que se van graduando como ingenieras o licenciadas, seguramente ellas comenzarán a ocupar esos espacios directivos que visibilizarán a la comunidad”, puntualizó.

En ese sentido expresó que será necesario que las empresas adopten códigos éticos y de conducta, que contemplen medidas de protección frente a la discriminación por razón de expresión e identidad de género.
Recordó que “desafortunadamente” el Registro Civil de Yucatán no permite el cambio de identidad género y sólo lo realiza a través de un amparo legal, “lo que complica muchos más el panorama para la comunidad trans”.
Javier Escalante Rosado
