El rector aseguró que las manifestaciones son producto de la violencia que han sufrido las mujeres a los largo de la historia
Ucú, Yucatán, 14 de febrero de 2020.- De 2016 a la fecha, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha recibido mil denuncias por casos de violencia de género o acoso, que han derivado en el despido de 50 profesores y trabajadores, además de la expulsión definitiva de 40 jóvenes, detalló el rector de esa casa de estudios, Enrique Graue Wichers.
Entrevistado luego de que un grupo de jóvenes protestara de manera pacífica durante la inauguración de la Escuela Nacional Estudios Superiores, Unidad Mérida, informó que le entregaron un pliego petitorio que analizará a detalle y reconoció que esta es una forma de manifestar la violencia a la que las mujeres han sido sujetas de manera histórica.
Durante el acto protocolario, las estudiantes -cubiertas con pañoletas verdes y moradas- se sentaron en silencio frente al presídium ante donde se encontraban Graue Wichers, el gobernador Mauricio Vila Dosal y otras autoridades.
Al hacer uso de la palabra el rector de la UNAM declaró “sepan todas las mujeres que estamos con ellas, que necesitamos cambiar, que queremos escucharlas, que no es necesario que se cubran la boca, que alcen la voz, que nos digan dónde debemos mejorar y que yo quisiera entender este color verde que usan como un espíritu de esperanza de que construyamos juntos una Universidad mejor, equitativa y justa”.
Luego de concluir el evento y previo al recorrido por las instalaciones, una de las chicas se acercó a Vila Dosal para pedirle frenen los casos de violencia de género y que en las manifestaciones que realizan ellas y la sociedad en general no exista represión.
El mandatario estatal le aseguró que -al igual que el rector- estaban a favor las manifestaciones pacíficas y se comprometió a recibir en Palacio de Gobierno para escuchar sus demandas; se supo, más tarde sería atendida por la secretaría general, María Fritz Sierra.
En tanto, Graue Wichers recordó que desde 2016 la casa de estudios tiene un protocolo contra la violencia de género y que cuando existe alguna denuncia esta unidad acompaña a la víctima ante las autoridades jurídicas correspondientes, en su caso se imponen las sanciones correspondientes.
Hizo hincapié en que es necesario que las víctimas denuncien pues dijo, “no podemos de alguna forma aceptar que por señalar a alguien como acosador se le corra, debe haber una denuncia y un proceso de investigación”.
Añadió que, para ello, también se reformaron los reglamentos del Tribunal Universitario, pues dentro de este no se contemplaba la violencia de género como una falta grave.
Karen Clemente
