Precios de servicios funerarios suben 400%

La Asociación de Funerarias de Yucatán asegura que incrementaron los costos de los insumos

Mérida, Yucatán, 11 de mayo de 2020.- El presidente de la Asociación de Funerarias de Yucatán, Alejandro Espadas Villajuana, aseguró que debido a la contingencia por el coronavirus, incrementó de manera importante el costo de los insumos, los cuales son obligatorios para el servicio que estos comercios prestan.

«En el caso de los insumos corrientes, no. Para el caso de los insumos de protección, sí. Un cubrebocas que uso en el horno crematorio me puede costar 20 pesos, ahora lo consigo en 120. En equipo de protección, conseguí unos en 80 pesos y otros en 300 pesos», externó.

En general, los aumentos oscilan entre un 50 y hasta un 400%, aparentemente por el acaparamiento en los productos que hoy son demandados para garantizar la salud de los trabajadores y los ciudadanos.

Informó que los dueños de funerarias han tenido que aplicar esta alza en sus servicios.

«Se refleja en el costo final del producto porque yo tengo que usar 5 equipos de protección por servicio. Hoy por hoy, cada empleado tiene que llevar a todos los lugares que vaya su equipo de protección. Porque entramos a la morgue de los hospitales donde fueron colocadas las personas con COVID-19», refirió.

Aseguró que la dotación de equipos de salud y sanitización de espacios funerarios son parte de las obligaciones dictadas por la autoridad de salud.

Cabe recordar que el 1 de mayo, la Profeco intercambió opiniones sobre los derechos de los consumidores al adquirir un servicio funerario, así como las  reglas generales a que se sujetan las prácticas comerciales, requisitos de información y de operación, verificación y vigilancia de los servicios funerarios.

En dicha reunión, se hizo énfasis en que los Contratos de Adhesión que firman los usuarios estén debidamente registrados ante la PROFECO; que al momento de adquirir un servicio funerario se especifiquen los costos totales de los paquetes y cuales servicios incluyen, y no abusar del dolor de los consumidores que requieran un servicio durante la emergencia sanitaria generada por el COVID-19.

Mario Lope