Buscan conexiones subterráneas.
Mérida, Yucatán, 13 de junio del 2023.-Investigadores del INAH buscan conexiones subterráneas que llenan de agua el cenote bajo la pirámide de El Castillo de Chichén Itzá y además aplican la técnica de Georadar para explorar el subsuelo de la plaza frente a este gran edificio prehispánico.
Denisse Argote y Pedro López García lideran los trabajos de investigación en Chichén Itzá con el propósito de hallar más elementos que aporten a la humanidad evidencia de cómo vivieron los antiguos mayas.
Encontrar los cauces subterráneos que llenan el cenote bajo la pirámide y su posible conexión con otros cenotes es uno de los objetivos a mediano plazo.
Por ahora, con la técnica del Georadar, descubrieron que la plaza frente a El Castillo era más pequeña de lo que se pensaba.
Asimismo, ya se identificaron dos subestructuras bajo la pirámide, sugiriendo la existencia de una subestructura más antigua. En total serían tres estructuras.
De hecho, la plaza original de Chichén Itzá muestra partes expuestas del relleno del piso. Este proyecto combina la experiencia de investigadores del INAH, arqueólogos de Chichén Itzá y expertos de la UNAM.
Denisse Argote explicó que la técnica de Georadar permite explorar la gran plaza de Chichén Itzá en busca de elementos arqueológicos ocultos.
El equipo manda señales al subsuelo a una profundidad de 3 a 4 metros y genera un mapa de lo que tiene la explanada.
Una vez terminado el trabajo de mapeo de la plaza frente a El Castillo, trabajarán en el suelo del juego de pelota.
Anualmente se lleva a cabo una temporada de trabajo de investigación con el objetivo de obtener mayor detalle de los elementos y estructuras de Chichén.
Esta tecnología ahorra mucho tiempo y trabajo. De lo contrario, la plaza quedaría expuesta y la gente no podría visitar Chichén.
Con tecnología moderna se puede establecer qué hay bajo la plaza y qué tipo de estructura tenían los mayas.
