El gobierno no sabe cómo desaparecer a nuestros hijos de Ayotzinapa

Rafael López Catarino, padre de uno de los normalistas desaparecidos, advirtió que este año no habrá elecciones en Guerrero porque no quieren elegir a sus verdugos

Mérida, Yucatán, 26 de febrero del 2014.- A cinco meses de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, uno de los padres de los estudiantes, Rafael López Catarino, declaró que el gobierno  “no sabe cómo puede desaparecérnoslos, pero no vamos a caer en su juego, nos los tienen que entregar vivos, y vamos a seguir con esta lucha hasta encontrarlos”.

En conferencia de prensa en Mérida, dijo que no creen en la versión de la Procuraduría General de la República (PGR) y del gobierno federal de que los jóvenes fueron quemados y hecho cenizas.

“Cada vez que el gobierno nos dice eso no les creemos, el gobierno ya nos los quemó, nos lo hizo ceniza y tiró al rio, pero los peritos argentinos que nos han ayudado mucho los desmiente, han hecho muchas pruebas y dicen que no son ellos… el gobierno no sabe cómo puede desaparecérnoslos”, agregó.

Indicó que  confía que su hijo Julio César López junto con los otros estudiantes aparezcan pronto con vida, “llevamos cinco meses sin verlos y quisiéramos ver cómo están, no sabemos si están enfermos, si ya comieron o no”.

López Catarino declaró que les pasan reportes de que los normalistas “los traen”  los militares o “los mañosos aquellos” (narcotraficantes) en la sierra y en el monte de Guerrero, pero que no pueden ir a buscarlos hasta ahí porque corren el peligro de ser asesinados.

“Tenemos familias en diferentes partes, en la sierra, y sí los han visto varias veces, y pensamos que los traen ellos, que lo trae el ejército, pero nosotros no podemos entrar, si entramos seguro nos matan… lo que queremos es presionar desde donde sea, de desmentir al gobierno, queremos que ya nos entreguen a nuestros hijos”, agregó.

Declaró que existe preocupación entre los pobladores de Guerrero de que continúe la violencia, represión, asesinatos y la desaparición de más personas, por lo que no van a permitir que se realicen elecciones este año en esa entidad “porque no queremos elegir a nuestros verdugos”.

“Que sepa el gobierno de una vez que no vamos a permitir que hayan elecciones, que la gente no va a ir a votar, que dejemos las urnas, ¿a quién vamos a elegir? ¿A nuestros verdugos que nos van a asesinar, desaparecer y  matar de hambre?”, cuestionó.

“El gobierno ya no se tienta el corazón con nosotros, nos quieren hacer daño de un modo o de otro, e incluso recibimos amenazas de que ya paremos esto (la movilización por Ayotzinapa), o nos va a ir peor… nos amenaza tanto el gobierno como la delincuencia organizada”, aseguró.

“El gobierno tiene que responder, ellos se los llevaron, uniformados se llevaron a los estudiantes… a nosotros no nos importan si hicieron tratos con la delincuencia, sabemos bien que fue el Estado, y vivos nos los tienen que regresar”, reiteró.

López Catarino lamentó que el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, les prometió que enviarían a más policías para buscar a los 43 normalistas, pero en lugar de eso mandó antimotines que reprimen a los estudiantes, maestros y familiares.

“Nos dan inseguridad, no confiamos en el gobierno porque es el causante de todo eso, sabemos que fueron los policías municipales, que participó el ejército y la policía federal, porque cuando quisimos ir a buscar a nuestros hijos esa noche, nos taparon las carreteras”, recordó.

“Soy un simple campesino, no tengo estudios… a mi todavía esto me duele mucho, por mis 43 hijos, porque ahora todos son mis hijos, a cinco meses que no los vemos aún me duele”, declaró entre lágrimas, y señaló que no le importa que ya perdió su cosecha durante esta lucha por encontrar a los normalistas, “porque yo daría mi vida por mis hijos”.

López Catarino, junto con el estudiante de la normal de Ayotzinapa, Felipe Rodríguez Estrada, recorrerán este día diferentes universidades de la ciudad para dar testimonio de la tragedia ocurrida en septiembre pasado, como parte de las actividades de la segunda jornada de Promoción y Protección de los Derechos Humanos.  (Herbeth Escalante; fotos de Lorenzo Hernández)