Realizan operativos permanentes para detener invasiones y afectaciones en zonas de manglar.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y el Ayuntamiento de Progreso realizan operativos permanentes para detener invasiones y afectaciones en zonas de manglar del municipio. Ambas instituciones preparan un protocolo de reacción inmediata para atender nuevos casos.
El alcalde Erik Rihani González explicó que la estructura territorial de Progreso requiere acciones rápidas ante cada reporte. Indicó que el municipio enfrenta una constante presión sobre sus ecosistemas costeros.
El 6 de octubre, la PROFEPA clausuró dos predios en Chicxulub Puerto tras detectar rellenos y eliminación de manglar en áreas de 301 y 136 metros cuadrados.
Durante las inspecciones, personal federal documentó la remoción de vegetación y el uso de piedras para cubrir el terreno. Estas actividades no cuentan con autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT).
La dependencia señaló que los asentamientos irregulares y las construcciones sin permiso en humedales y manglares representan un conflicto que se mantiene desde hace más de veinte años.
El alcalde subrayó que Progreso combina ecosistemas distintos en un territorio reducido, lo que demanda vigilancia constante. Mencionó playas, dunas, humedales y manglares como zonas prioritarias.
El ayuntamiento y la PROFEPA elaboran un protocolo para identificar y sancionar a quienes cometen delitos ambientales.
La policía municipal actúa como primer respondiente. Detiene a personas que realizan cortes y retira vehículos relacionados con estas acciones.
Rihani González informó que el municipio ha asegurado al menos siete vehículos por este motivo.
También pidió a la población evitar tirar basura en los manglares y playas, ya que esta práctica incrementa la contaminación.
Las autoridades locales y federales reiteraron su compromiso de proteger los ecosistemas costeros de Progreso.
ALEJANDRO RUVALCABA
