Gobierno Federal reconoce que el virus está en todas las entidades
México, a 20 de enero de 2026.- La declaración de alerta sanitaria nacional por sarampión, anunciada hoy por la Secretaría de Salud durante la mañanera, puso en el centro del debate público una omisión que se arrastró durante años: la falta de vacunación sistemática durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, particularmente en el periodo de la pandemia de COVID-19.
La consecuencia es un brote que ya se extendió a todo el país y que ha dejado más de 7 mil casos confirmados y al menos 24 muertes.
Autoridades sanitarias reconocieron que la interrupción y el rezago en los esquemas de vacunación infantil durante el sexenio pasado generaron una acumulación de población susceptible, principalmente niñas y niños que no recibieron la vacuna triple viral (SRP) en tiempo y forma.
Hoy, más del 90 % de los contagios corresponde a personas no vacunadas o con esquemas incompletos.
Aunque el discurso oficial durante el gobierno de López Obrador atribuyó la caída de la vacunación a factores externos —como la pandemia y problemas de suministro internacional— especialistas advierten que no se implementaron estrategias eficaces de recuperación, ni campañas masivas sostenidas que evitaran el retroceso en enfermedades previamente controladas.
El brote de sarampión comenzó a detectarse en 2025 en comunidades con baja cobertura vacunal, principalmente en el norte del país, y se propagó rápidamente debido a la alta contagiosidad del virus.
Para este mes de enero, las 32 entidades federativas y más de 250 municipios ya registraban casos activos.
La situación es particularmente grave en menores de cinco años, el grupo más vulnerable, aunque también se han confirmado contagios en adolescentes y adultos jóvenes que nunca fueron vacunados o que perdieron protección con el paso del tiempo.
Frente a este escenario, la actual administración federal intensificó las campañas de inmunización y aseguró haber aplicado millones de dosis de vacuna contra el sarampión en el último año.
Sin embargo, expertos en salud pública coinciden en que el daño ya estaba hecho: recuperar coberturas superiores al 95 % tomará tiempo y esfuerzo sostenido.
Además del impacto interno, el brote coloca a México en riesgo de perder el estatus internacional de país libre de sarampión, un reconocimiento sanitario que había mantenido por años y que ahora está bajo revisión por organismos internacionales.
Incluso, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha retirado a México su estatus de país libre de sarampión, y ha otorgado un plazo de dos meses para contener el brote antes de una evaluación internacional programada para el 13 de abril de 2026.
AGENCIAS
