Noches de Kukulkán muestran la magia nocturnal de Chichén Itzá

CHICHÉN

Los visitantes recorren el Juego de pelota, algunas plataformas y finalizan con la proyección de un vídeo mapping.

Las Noches de Kukulcán son un espectáculo que combina recorridos por algunos pasajes de la zona arqueológica de Chichén Itzá con un vídeo mapping que resalta la majestuosidad de El Castillo, mostrando la magia nocturnal de esa ciudad maya, cuyo florecimiento data del 950 al 1,150 d.C.

La experiencia que brinda a los visitantes es única: la magia de la ciudad sagrada de los Itzáes se siente, cautiva, envuelve y despierta la imaginación a cada paso que se da por el recorrido que inicia por el Gran Juego de Pelota.

Desde ese sitio, que muestra las banquetas en talud, adornadas con seis escenas en relieve de sacrificios de jugadores de pelota, la imaginación vuela a hechos reales o históricos.

La experiencia es única, porque si el visitante levanta la vista se sumerge en un mundo de estrellas, donde la vía láctea parece un espejo de la famosa zona arqueológica, legado tangible de la civilización maya que es la más visitada de México con 2.5 de turistas al año.

El recorrido es breve, pero el visitante disfruta cuando a lo lejos se ven edificios de hermosa y misteriosa arquitectura, como el Templo de los Guerreros o el de Venus.

La magia de Chichén Itzá nocturnal se acrecienta cuando llegan a la explanada para disfrutar el vídeo mapping, el juego de luz y sonido que resalta las 365 escalinatas de una de las siete maravillas del mundo moderno: El Castillo de Kukulcán, el dios maya que anualmente llega con el Sol y La Luna para anunciar las siembras o para informar que es tiempo de cosechas.

El descenso de Kukulcán se observa con diversos colores, ofreciendo al visitante una oportunidad única para estar entre las estrellas, constelaciones y El Templo, cuya belleza arquitectónica de la cultura maya sigue cautivando al mundo.

De hecho, en 2025 se registró la llegada a Chichén Itzá de 2.1 millones de visitantes de Asia, Europa, Oceanía y América.

Custodios del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y personal del Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos (Cultur) se encargan de brindar apoyo logístico y recibir a los visitantes.

Anoche, surgió Uh, la hermosa Luna de los mayas, que lució esplendorosa con su traje de plata iluminando cada rincón de la ciudad prehispánica que se fundó en el 250 d.C.

El baño de luz de la diosa Uh, que cayó sobre las construcciones principales de la zona arqueológica de Chichén Itzá que corresponden al periodo Clásico Tardío o Posclásico Temprano (800-1100 d. C.), fue el toque mágico que envolvió al visitante para brindar una experiencia única.

Las sensaciones florecieron por estar de noche en ese sitio sagrado de los mayas y disfrutar la belleza de los astros.

El espectáculo Noches de Kukulcán, que se puede disfrutar de miércoles a domingo, también explica la importancia del cenote sagrado que guarda los secretos de Xibalbá y una época de sacrificios.

Para disfrutar el evento nocturno, que se brinda a partir de las 19 horas en la zona arqueológica de Chichén Itzá, se sugiere llegar 15 minutos antes para cumplir protocolos de ingreso al sitio sagrados de los mayas.

Los domingos hay un precio especial para visitantes nacionales: 730 pesos que corresponde a la tarifa del INAH, presentando una identificación oficial vigente.

MARTHA LÓPEZ HUAN