Profepa repone sellos de clausura en dos predios de Chelem
Chelem, a 16 de febrero de 2026.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), con el apoyo de la Guardia Nacional y la Policía Estatal, desplegó un doble operativo en Chelem, donde constató la ocupación ilegal de zonas de manglar.
Además, la Profepa verificó el relleno de humedales y la realización de obras sin autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
El operativo se efectuó en zonas oriente y poniente de Chelem, área que se encuentra dentro de la zona de influencia de la Reserva Estatal Ciénagas y Manglares de la Costa Norte de Yucatán.
Estas acciones tuvieron como propósito dimensionar la problemática derivada de desarrollos inmobiliarios y viviendas irregulares, así como frenar actividades que afectan la integridad del humedal costero.

Cabe señalar que la Profepa ha realizado diversas inspecciones en esta zona costera, donde ha impuesto clausuras para contener la expansión de ocupaciones en áreas de manglar, una situación que compromete la viabilidad ecológica de estos ecosistemas.
El pasado 23 de enero clausuró obras ilegales, desmonte de manglar y lotificación que afectaban una superficie de 18 mil 596 m².
En este nuevo operativo se impusieron sellos de clausura en el Manglar Chelem 1, y Chelem 2 de manera simultánea, con la participación de elementos de la Guardia Nacional y de la Policía Estatal, así como dos brigadas de Profepa con 4 inspectores cada una.
En el Manglar Chelem 1 se detectó el retiro de sellos de clausura previamente impuestos y la continuidad de trabajos en un desarrollo inmobiliario que provocó afectación, relleno y modificación de la ciénaga en una superficie de 10 mil 12 m².
Ante ello, se impuso nuevamente la clausura temporal total del sitio, y se aseguraron tres equipos de trabajo: una pipa de agua, una máquina aplanadora y una moto conformadora.
En el Manglar Chelem 2 se verificó la existencia de sellos de clausura previamente colocados y se inspeccionaron áreas donde se han registrado la remoción de vegetación, apertura de caminos, acumulación de escombros y delimitación de terrenos para ganar superficie al humedal.
En el sitio se observaron eventos recientes de desmonte, relleno y construcción de viviendas, así como corrales para actividades pecuarias que afectan severamente el ecosistema.
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