La OTAN analiza si extender la misión en Afganistán y la fricción con Rusia

También habrá una reunión sobre la amenaza terrorista en el norte de África.

Bruselas, 01 de diciembre de 2015.- La OTAN (Alianza Atlántica del Atlántico Norte) encara este martes una reunión sumida en un «oscuro clima de seguridad» derivado de la amenaza terrorista, según las palabras de su secretario general, Jens Stoltenberg. Los Veintiocho socios se darán cita hoy y el miércoles en Bruselas para debatir «serios desafíos» de seguridad que encara occidente. Esta tarde, los ministros de Exteriores decidirán si la Alianza extiende su misión militar en Afganistán más allá de 2016, algo que ya avanzó Estados Unidos el pasado octubre.
«Afganistán es importante para la OTAN», ha declarado Stoltenberg a su llegada a la cumbre. Los aliados quieren hacer del país asiático un lugar «estable» y para ello además discutirán maneras de financiar la seguridad nacional entre 2018 y 2020, especialmente sus fuerzas aéreas, según ha remarcado Stoltenberg. La OTAN tiene ya en el país desplegados a unos 12.000 efectivos, según informó ayer una portavoz de la organización, y de lo que se trata a partir de ahora es de permanecer y entrenar a las fuerzas del país durante, al menos, el año que viene. «Promoveremos la paz, el desarrollo, los derechos humanos y el Estado de derecho en Afganistán», ha remarcado Stoltenberg justo antes de la reunión a puerta cerrada.

El embajador permanente de Reino Unido en la OTAN, Adam Thomson, definió —en un encuentro con periodistas previo a la reunión de ministros de los países miembros— ese oscuro ambiente como un entorno de seguridad «cambiante e impredecible» que precisa un alto nivel de adaptabilidad de la Alianza a los diferentes retos con un «enfoque totalmente nuevo». Thomson abogó por una Alianza Atlántica cuyo diseño se base precisamente en esa adaptabilidad a los desafíos de las amenazas estatales y no estatales, como por ejemplo el Daesh (palabra árabe para referirse al Estado Islámico) cuya definición como «Ejército terrorista» va ganando adeptos.
Stoltenberg espera hoy tomar «decisiones importantes» respecto a los desafíos en el ámbito de la seguridad internacional. La Alta Representante de la diplomacia de la Unión Europea, Federica Mogherini, estará presente también durante la reunión que versará sobre los desafíos terroristas en el sur. Es decir, en el norte de África, según fuentes de la OTAN. «Se trata de reforzar las capacidades en África como manera de prevención de riesgos», señalaron ayer las mismas fuentes. En este capítulo, la OTAN quiere incluir también la situación en Oriente Próximo y la amenaza que representa el autodenominado Estado Islámico (ISIS, por su acrónimo inglés), para la seguridad de los Estados miembros de la Alianza y de los países vecinos al conflicto como Irak, Jordania y Túnez. Stoltenberg ha anunciado, por tanto, que ayudará a estos tres países en el desarrollo de sus fuerzas de seguridad. «Hay que aumentar la capacidad de las fuerzas locales de defenderse», explicó Stoltenberg.

Entrada la noche, los ministros analizarán la tensión entre Rusia y Turquía (miembro de la Alianza) derivada del derribo la semana pasada de un caza ruso por las fuerzas de Ankara. Es un hecho que derivó en represalias económicas por parte del presidente Vladímir Putin hacia productos turcos, pero «podría haber explotado por cualquier sitio», explicaba el viernes una alta fuente europea que resaltaba la «seriedad» del incidente en un clima de inestabilidad en la región. «Tendremos que trabajar para garantizar la seguridad de Turquía», ha declarado Stoltenberg.

El ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, ha descartado a su llegada un incremento de la tensión entre Ankara y Moscú. Sobre la batería de misiles Patriot que España tiene desplegados en Turquía al menos hasta enero de 2016, Margallo ha asegurado que sería improbable que se viesen envueltos en un eventual incidente con un avión ruso porque se trata de misiles contra misiles y no misiles antiaéreos. (El País)