Maduro pone en marcha su Constituyente

El proyecto estrella del Presidente se activó, pese al rechazo de la oposición y de la comunidad internacional

Caracas, 5 de agosto de 2017.– La Asamblea Constituyente se instaló ayer en Venezuela, en ausencia del presidente Nicolás Maduro, pese al rechazo internacional y de la oposición que aseguran amenaza la democracia.

Se ha instalado una Asamblea Nacional Constituyente con poder para actuar (…) Empezaremos a actuar desde mañana (hoy). No se sorprendan”, aseguró en su discurso la beligerante excanciller Delcy Rodriguez, de 48 años, quien tomó juramento como presidenta, vestida de rojo, con una bandera venezolana en la mano y la Carta Magna que se va a cambiar.

Con un gran retrato del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013) y del libertador Simón Bolívar, Rodríguez ingresó, con el poderoso dirigente Diosdado Cabello y la primera dama Cilia Flores –dos de los 545 asambleístas–, al salón elíptico del Palacio Legislativo, ante los asambleístas elegidos y la plana mayor del chavismo.

Este órgano plenipotenciario se instaló y comenzará a sesionar hoy sin ser reconocido por una decena de gobiernos latinoamericanos, Estados Unidos y la Unión Europea.

La Constituyente sesionará, por tiempo indefinido, en el salón elíptico frente al hemiciclo donde realiza sus debates el Parlamento de mayoría opositora.

Por su parte, el presidente Maduro anunció ayer que la Constituyente empezará a tratar la puesta en marcha de una “comisión de la verdad, la justicia” y “la reparación de las víctimas” de la violencia de la que acusa a la oposición. Las protestas, iniciadas en abril, dejaron más de 100 muertos. “El pueblo hoy regresa a la Asamblea de donde no tenía que salir”, dijo Euclides Vivas, de 72 años, con un distintivo en el pecho que rezaba “No al fascismo”, en una marcha de simpatizantes del gobierno en las afueras del Legislativo.

Por otro lado, pequeños grupos atendían el llamado a una marcha convocada en Caracas por la oposición, que considera la Constituyente un “fraude” con el que Maduro busca perpetuarse en el poder e instaurar un régimen comunista.

Esta semana, la empresa Smartmatic, que dio soporte tecnológico a los comicios, denunció que el Consejo Nacional Electoral (CNE), según el cual votaron ocho millones de personas, “manipuló” e infló en al menos un millón la participación.