CODHEY apuesta por la justicia e igualdad

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Presidenta puntualizó que la defensa de los derechos humanos se ejerce con autonomía

Mérida, a 25 de febrero de 2026. – En un contexto donde los desafíos sociales exigen instituciones sólidas, sensibles y cercanas a la ciudadanía, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (CODHEY) presentó su Informe Anual 2025 ante el Congreso del Estado.

Durante su mensaje ante el Congreso del Estado, la presidenta de la CODHEY, María Guadalupe Méndez Correa, subrayó el sentido profundo de la labor institucional: “Defender derechos humanos no es administrar expedientes. Es hacer que la dignidad deje de ser un discurso y se convierta en realidad en cada rincón de Yucatán”.

Señaló que e Informe 2025 trasciende la rendición formal de cuentas, “pues constituye un ejercicio democrático de transparencia y, al mismo tiempo, una hoja de ruta construida con rigor metodológico, enfoque interseccional y convicción ética”.

“Este Diagnóstico no es retórico. Es una herramienta de incidencia social y política orientada a la mejora institucional”, afirmó la presidenta.

Añadió que la CODHEY se consolida como una institución activa, autónoma y comprometida, que no es indiferente ni indolente frente a las vulneraciones a los derechos humanos por parte de instancias públicas o personas servidoras públicas.

En materia de derechos civiles y políticos, Guadalupe Méndez Correa reiteró que en una sociedad plural las manifestaciones pueden generar incomodidad o alterar la rutina cotidiana; sin embargo, dichas tensiones forman parte de la vida democrática.

“Históricamente, la protesta ha sido un pilar de acción para grupos históricamente discriminados de la vida pública, como los movimientos feministas que exigen que las mujeres no sean nunca más víctimas de violencia feminicida”, aseguró.

Asimismo, recordó que el uso de la fuerza pública debe regirse estrictamente por los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad. La criminalización de la protesta social o del ejercicio periodístico debilita la confianza ciudadana y erosiona la vida democrática.

Por ello, señaló la importancia de revisar aquellas disposiciones normativas que puedan obstaculizar indirectamente la libertad de expresión.

“Desde la CODHEY nos posicionamos a favor de una democracia que, siendo sólida, no le teme a la disidencia y que la encauza mediante el diálogo institucional”.

Finalmente, la presidenta de la CODHEY, afirmó que la defensa de los derechos humanos no puede entenderse como una labor aislada, sino como una responsabilidad colectiva que involucra a toda la sociedad y a las instituciones públicas.

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