Los candidatos por la alcaldía de Mérida repartieron volantes a la salida a Progreso; no se saludaron, pero sí se mezclaron.
Mérida, Yuc. 05 de abril de 2015.– Los candidatos a la alcaldía de Mérida, Ana Rosa Payán Cervera de Movimiento Ciudadano, y Mauricio Vila Dosal del PAN, coincidieron en un mismo lugar, en donde repartían volantes de su propagando política a la salida de Mérida rumbo a Progreso, justo frente a una famosa tienda departamental.
Simpatizantes de ambos partidos hondeaban sus banderas, unas blanquiazules y otras naranjas, en los dos sentidos de la carretera, distribuyendo folletos a los automovilistas que se trasladan al puerto.
A pocos metros de distancia, cada candidato colocó sus tarimas en donde sus animadores bailaban y tocaban la batucada, al mismo tiempo que cada uno le subía al volumen de su música, en lo que parecía una verdadera batalla de decibeles electorales entre ambos bandos.
Ana Rosa Payán fue la primera en llegar para dedicarse a repartir folletos a los automovilistas, mientras que Vila Dosal llegó momentos después he hizo lo mismo junto con Elías Lixa Amibimehri, candidato del PAN al IV Distrito local; Cesar Bojorquez Zapata, aspirante por el III Distrito federal, así como Víctor Hugo Lozano Poveda por el IV federal.
Ninguno de los dos candidatos a la alcaldía se decidió a acercarse para saludarse, por el contrario, cada quien siguió con su proselitismo, mientras que los simpatizantes de un bando se mezclaban con los militantes del otro con sus banderas.
La candidata de Movimiento Ciudadano estrenó un camión al que nombró “El Valiente”, el cual tiene la característica de transformarse en una tarima con equipo de sonido. Payán Cervera dijo que usará este vehículo para sus mítines en la campaña.
Por su parte, Vila Dosal contó con el respaldo de la senadora Mariana Gómez del Campo, quien llegó a la ciudad para apoyarlo en su primer día de actividades.
Algunos de los meridanos a bordo de sus vehículos recibían la propaganda que les entregaban los candidatos, otros tocaban el claxon en apoyo de alguno de ellos, pero también hubo quienes ni siquiera bajaban el cristal de su ventana para saludarlos. (Herbeth Escalante, foto Lorenzo Hernández)




