Exigen detener destrucción de sitio arqueológico

KINCHIL

Colectivo de Kinchil cuestiona la autoridad de Profepa y del INAH

Mérida, a 27 de noviembre de 2025.- El  Consejo Comunitario de Kinchil insiste en que una empresa avícola hizo caso omiso a los sellos de clausura impuestos por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), tras la devastación forestal y la destrucción de vestigios arqueológicos en el sitio de Tzemé.

A principios de noviembre, la Profepa y el INAH clausuraron la construcción de una granja de pollos en terrenos de la zona arqueológica de Tzemé, donde desde mediados de octubre se reportaban afectaciones ambientales y daños al patrimonio histórico.

Sin embargo, unos días después la empresa avícola reanudó los trabajos de construcción de la granja, a pesar de la clausura de las dependencias federales.

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Federico May Cuytún, presidente del Consejo Comunitario de Kinchil, señaló que las autoridades de las citadas dependencias de no hacer cumplir la ley, pues aseguró que tanto el INAH como Profepa “no están haciendo su trabajo, ya que multan a la empresa y ésta sigue trabajando”.

«Lo que queremos es que se clausuren estos trabajos y no se continúe con la destrucción de los vestigios arqueológicos y de tierras que son aptas para la agricultura», puntualizó.

MARIO PÉREZ