Fomentan siembra de árboles de pino en Yucatán

Exhortan a la siembra y forestación de árboles en sus hogares.

En medio de la creciente preocupación por la deforestación en la región y los efectos del cambio climático, Vianet Garrido Rodríguez, productora de árboles pinos con más de dos décadas de experiencia, hace un llamado a la sociedad para apostar por la siembra y forestación de árboles en sus hogares.

Garrido Rodríguez, cuya familia se dedica al cultivo de árboles como pinos, piceas, abetos e incluso flores de nochebuena, expresa su intención de fomentar la adquisición de árboles con raíz. Esto no solo serviría para la tradicional decoración navideña, sino para sembrarlos y contribuir a la lucha contra la deforestación.

La productora destaca que, durante la temporada navideña, muchas familias compran pinos sin raíz que terminan en el basurero municipal al finalizar su ciclo de utilidad.

«Es algo que difícilmente hacen porque, por lo regular los compran sin raíz o artificiales, para después tirarlos a la basura», comenta Garrido Rodríguez.

La deforestación en la región de la selva maya ha sido evidente debido a la expansión de la agroindustria y el sector inmobiliario, especialmente en la zona metropolitana de la capital yucateca. Este fenómeno ha contribuido al aumento del calor en la región.

Garrido Rodríguez destaca los beneficios de sembrar árboles, incluyendo la frescura, sombra, oxígeno y la purificación del aire del smog urbano. «La finalidad es que el árbol crezca, brinde sombra, porque sembrar un árbol es sembrar vida, generando oxígeno y aire puro», señala.

La productora, junto con su padre Alonso Garrido, cultiva en la región de la Sierra de Puebla miles de árboles de Pino Chima y el Pino Cedrela. El primero es más adecuado para la Península de Yucatán debido a su resistencia al clima cálido y seco. El segundo, aunque es originario de México, se recomienda sembrarlo bajo la sombra de otro árbol en la región.

Garrido Rodríguez sostiene que la compra de pinos con raíz puede mejorar la calidad de vida de los yucatecos, permitiendo que las viviendas experimenten temperaturas más agradables durante la temporada de calor. «Es algo novedoso para Yucatán, ya que por muchos años se ha comercializado el pino canadiense. Entramos en el diálogo donde los beneficios que tiene adquirir un árbol mexicano de raíz», concluye.

En cuanto a la intención de los yucatecos para adquirir este tipo de árboles, Garrido Rodríguez menciona que son las mismas personas que han comprado el producto a lo largo de 15 años, periodo en el que se han encargado de exportar estos árboles a la Península. La recomendación de boca a boca ha sido un factor clave para motivar a otros a unirse a esta iniciativa. Los precios varían desde 300 pesos para árboles pequeños hasta 1,200 pesos para tamaños considerables.

JONATAN HILERA