La chef Margarita Carrillo Arronte señaló que las mujeres, desde la cocina, asumen retos diferentes a los hombres
Mérida, Yucatán, a 27 de septiembre de 2019.- La chef Margarita Carrillo Arronte, vicepresidenta del Conservatorio de la Cultura Gastronómica de México (CCGM), dijo que es casi un hecho que el siguiente Foro Mundial de la Gastronomía Mexicana se realice en Mérida, dada la gran cantidad de sabores que hay en Yucatán.
Este foro refrenda el compromiso de México por mantener la declaratoria que la Oficina de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) otorgó a la gastronomía mexicana en el 2010, por lo que cada vez se realiza en una sede diferente. Este 2019 se realizará en octubre en Culiacán, Sinaloa.
La ex cocinera principal de la Cancillería Mexicana señaló que el empoderamiento de las mujeres debe venir desde adentro, no depender de nada ni nadie para sobresalir y poder “hacer lo que les dé la gana”.
Respecto a la gastronomía mexicana, señaló que se está luchando para que no se contamine de “pizzas y sopas maruchan”. Apuntó que hay tantos sabores variados en México que ve inexplicable cómo la comida rápida gane terreno.
En el marco de la Cumbre de las Mujeres Líderes Latinoamericanas, señaló que es la envidia femenina uno de los impedimentos para la superación personal. “Cuando las mujeres entiendan que la educación, la formación y la cultura nos hace sobresalir, nos hace diferentes, se acabarán esas envidias que hacen que por ejemplo, una triunfadora como Juana Bravo sea criticada por salir al mundo a mostrar sus platillos”.
“Las otras mujeres son celosas porque son ignorantes, y cuando ellas se empoderan y salen no tienen problemas, por eso deben entender esta parte”.
En su ponencia, la chef señaló que las mujeres desde la cocina asumen retos diferentes al hombre. Incluso, dijo, en los restaurantes mexicanos existe la figura de la mayora, una especie de chef ejecutiva que dicta los procedimientos a seguir en las comidas.
“Lo sorprendente de ellas es que su comida las llevó hasta donde están, porque son personas que ni saben leer ni escribir, y que todo lo hacen con el corazón y el pensamiento puro. Son gente que empezaron limpiando pisos y ahora, hasta el mismísimo chef del restaurante se les cuadra”.
Jorge Eduardo Herrera Correa
