INAH recupera placa virreinal del año 1638

Fue testigo de la nomenclatura colonial en las calles 54 por 55

Mérida, Yucatán, 25 de febrero del 2020.- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) recuperó una placa de piedra caliza de los tiempos virreinales que se identifica por la talla de un colosal felino y que se presume data del año 1638.

Esto fue descubierto hace apenas unos días, entre la tienda de la Berenjena y la esquina del Tigre. El monolito, de casi una tonelada de peso, arribó mediante un operativo nocturno a la Sección de Conservación del Centro INAH Yucatán.

Como Instituto agradecemos a la familia Siqueff, que tuvo la placa durante décadas, y está interesada en que se restaure y sea dada a conocer al público como un legado que nos ayudará a preservar la historia antigua de Mérida”, señaló Eduardo López Calzada, director del Centro INAH Yucatán.

El antropólogo indicó que el monolito, protegido por la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicas Artísticos e Históricos, será objeto de un trabajo de restauración durante alrededor de mes y medio, luego del cual podría incorporarse al acervo del Museo Regional de Antropología de Yucatán, Palacio Cantón.

La restauradora Natalia Hernández Tangarife indicó que la placa de piedra mide 181 centímetros de largo por 112 de alto y 33 de ancho, y muestra a un felino de cuerpo entero, labrado en altorrelieve.

Agregó que al costado derecho del animal hay una inscripción con la palabra ‘TIGRE’, escrita sobre otra leyenda, casi ilegible a simple vista, que reza: ‘Yucatán, tierra de fieras’.

Personal del INAH ha recurrido al libro “Geografía sentimental de Mérida: las piedras que hablan”, para el estudio histórico e interpretación de la placa. Éste fue publicado en los años 30 del siglo pasado por el meridano Oswaldo Baqueiro Anduze (1902-1945), y posee datos acerca del origen de la nomenclatura de la ciudad e, incluso, imágenes de las placas usadas en tiempos virreinales, entre ellas, curiosamente, una foto antigua de la placa del Tigre.

José Arturo Chab Cárdenas, jefe de Trámites y Servicios Legales del Centro INAH Yucatán, señaló que ha sido de la mano de esta fuente y otras consultas especializadas como han podido remontarse a 1638, año en el que la placa fue colocada en un predio construido, entonces, en la arista que hoy forman las calles 54 y 55.

Mario Lope Herrera