Rigoberta Menchú aprovechó el domingo para recorrer comunidades en Izamal, donde hizo tortillas a mano
Izamal, Yucatán, a 23 de septiembre de 2019.- La premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, visitó y se maravilló con la ciudad de las Tres Culturas que la recibió y conquistó por su gente.
La laureada llegó primero a la comisaria de Kimbilá, ampliamente reconocida por la actividad artesanal del bordado. Ahí, la visitante estuvo en una casa tradicional de la cultura maya que se encuentra en la calle 22 entre 23 y 25.
Su presencia causó expectación entre los habitantes de la población y no faltó el detalle de la familia Cen Pat y de doña Estela May, que le obsequiaron varias prendas bordadas.
Posteriormente, visitó Citilcum para conocer la manera ancestral de cómo vive la familia de Don Lauro Can Ek y Margarita Ek Ku, quienes junto con su familia les ofrecieron atole nuevo y pepita molida con tortilla hecha a mano.
En este lugar, Rigoberta Menchú se sentó en un banquillo tradicional junto al comal para hacer también tortillas a mano mientras platicaba con las amas de casa en lengua maya. Con la sencillez que le caracteriza, explicó que en Guatemala se habla la maya quiché y es un poco diferente al de la península de Yucatán.
La siguiente parada fue Izamal, donde disfrutaron de la gastronomía yucateca para luego trasladarse al convento franciscano, donde el profesor Miguel Amaro Briceño le entregó un libro sobre las leyendas de Izamal recopiladas y escritas por su padre.
De la entrada principal hasta la entrada de la iglesia, el cronista de la ciudad, Miguel Vera Lima, le hizo una breve reseña sobre lo más relevante de la historia de esta gran urbe de la época precolombina.
En la puerta de la iglesia, fray Juan Pablo Chávez, guardián del recinto religioso dedicado a la advocación de la Inmaculada Concepción, recibió los visitantes que tuvieron la oportunidad de conocer su camarín.
ACOM
