Actitudes discriminatorias de los yucatecos se refuerzan a partir de los contenidos o información que se generan en los medios de comunicación locales, señaló especialista.
Mérida, Yucatán, 30 de junio de 2014.- Un importante sector de la sociedad yucateca toma actitudes discriminatorias hacia las personas que vienen de afuera del estado o del extranjero, a partir del regionalismo que se ha asumido a lo largo de la historia, señaló la Doctora en Antropología Eugenia Iturriaga Acevedo, investigadora de la Universidad Autónoma de Yucatán.
La académica, quien ha realizado estudios sobre racismo y discriminación, señaló que a lo largo de la historia de Yucatán se ha manifestado “mucho resentimiento y rechazo al centro del país”, situación que sigue vigente hoy día.
“Y a partir de ese rechazo exacerbado suelen surgir actitudes discriminatorias hacia la gente que viene de afuera, por lo que son comunes los casos de xenofobia en Yucatán”, sostuvo en entrevista para Desde el Balcón.
La xenofobia, indicó, se manifiesta “porque no eres como yo, o no te comportas como yo”.
Dijo que muchas de esas actitudes discriminatorias de los yucatecos se refuerzan a partir de los contenidos o información que se generan en los medios de comunicación locales.
“Los medios de comunicación son consultados constantemente por muchas personas, y cada vez que presentan actitudes negativas de los “foráneos” –por ejemplo, que cometió algún delito- nos quedamos con esa imagen, lo interiorizamos”, agregó.
Sin embargo, Eugenia Iturriaga precisó que la xenofobia o el rechazo a quienes vienen de afuera, no es propio de Yucatán, pues se reproduce en todo el país, principalmente ese resentimiento hacia la gente de la capital mexicana.
Es decir, los regionalismos están presentes en cada estado, reforzándose las características locales “pues nadie se quiere sentir inferior”.
Como ejemplo, dijo que en la capital del país se concentran los principales poderes políticos de México, y esa ciudad ocupa un lugar predominante, “y es de ahí de donde nace la oposición, la distinción entre el centro y las periferias”.
Iturriaga Acevedo, señaló que aunque no ocurre en todos los casos, la xenofobia puede estar ligada al racismo, cuando quien discrimina considera que la gente de afuera es inferior a él.
“México es un país sumamente racista, pero no se reconoce; se oculta porque muchos de quienes discriminan alguna vez también fueron discriminados por otros”, finalizó la investigadora, quien recientemente ganó el premio Fray Bernardino de Sahagún del INAH, por la mejor tesis de doctorado con su trabajo “Las élites de la Ciudad Blanca: Racismo, prácticas y discriminación étnica en Mérida”. (Herbeth Escalante)
