Llevan su vida al cine

Karina Gidi da vida a la escritora y diplomática mexicana. ‘Los adioses’ se estrena mañana

Ciudad de México, 23 de agosto de 2018.- Karina Gidi confiesa que sa­bía muy poco sobre la vida de la escritora mexicana Ro­sario Castellanos cuando le propusieron interpretarla en el cine; sin embargo, poco a poco fue descubriendo co­sas de ella que le ayudaron a crear el personaje para Los adioses, cinta de Natalia Be­ristáin que se estrena este fin de semana en México.

La actriz desconocía, por ejemplo, que la escritora de Balún Canán trató de suici­darse en una ocasión, o que sus padres lamentaron que hubiera sido su hermano Mario y no ella quien murió de apendicitis. Todo lo que fue descubriendo le ayudó a conformar su interpretación sobre Castellanos.

“Es importante hablar de ella por muchas razones. Por un lado las historias de amor, ya sea que salgan bien o mal, siempre son atractivas de ver. Si la película llega a despertar la curiosidad en la gente por saber quién era Rosario Ca­tellanos, eso está muy padre, porque estamos tendiendo un puente hacia una literatu­ra muy vasta, muy entreteni­da y linda.

“Y por el otro lado tam­bién creo que hay un tema con las tareas pendientes en lo que se refiere a la equidad de género, y tal vez sea im­portante seguir reflexionan­do sobre eso. Lamento que haya una exigencia tan gran­de para muchas mujeres al tener que decidir en­tre ser profesional y ser mamá, y eso se refleja en la cin­ta, en cómo ella se sentía obligada de elegir entre una y la otra, como le dijo la Mistral (sic, Gabriela Mistral) de que si quería escribir no podía ha­cer otra cosa, o como cuan­do su esposo Ricardo le dice que deje de trabajar para que no estuviera apurada”, ex­presó Gidi.

Valiéndose de saltos en el tiempo, en los que se ve a una joven Rosario Castella­nos (Tessa Ia) que se enamo­ra de Ricardo Guerra (Pedro De Tavira), la directora Nata­lia Beristáin nos adentra en la vida de una mujer que se entregaba a la escritura, que amaba intensamente, que se sentía en conflicto al querer ser un espíritu libre en una época en la que la mujer de­bía desempeñarse más como mamá que como profesio­nal y que no concebía que su esposo, al que amó intensa­mente, quisiera limitarla.

Para Beristáin, Castella­nos debería ser un referente y sumarse a todas aquellas que son catalogadas como muje­res fuertes e independientes.

“La verdad me quedo con el hecho de que Rosario Castella­nos se haya cruza­do en mi camino. Siento que se ha vuelto un referen­te importante para mí como persona, como directora, y siento que me hace cuestio­narme sobre cómo no hay referentes femeninos en el imaginario colectivo de este país o que seguimos hablan­do sólo de Sor Juana o de Frida Kahlo, pero la conver­sación no pasa de ahí en tér­minos muy generales.

Para mí fue importante descubrir a una mujer como Rosario y hacerme pregun­tas sobre si hay tantas muje­res más como ella, por qué no son parte de la conversación”, señaló Beristáin, hija de Julie­ta Egurrola y Arturo Beristáin.

Para darle forma a este fil­me, que no pretende ser una biopic, ya que Beristáin le dio rienda suelta a la ficción, el equipo de producción se valió de algunas entrevistas a gente que fue cercana a la autora de Cartas a Ricardo.

“Entrevistamos a Samuel Gordon (escritor polaco) que fue muy cercano a Rosario en la última etapa de su vida en Israel, cuando fue diplomáti­ca; a Elena Poniatowska, Da­niel Giménez Cacho platicó con Juan Villoro, quien cono­ció personalmente a Ricardo Guerra, pues su padre fue su gran amigo y cómplice.

“Entrevisté también a Do­lores Castro, amiga de ju­ventud y poeta mexicana del mismo grupo al que pertene­cía Rosario y, Daniel también tuvo un acercamiento con una mujer que tuvo una rela­ción sentimental con Ricar­do”, explicó Beristáin, quien filmó una parte de la cinta en la Facultad de Filosofía y Le­tras y sus alrededores.

“No queríamos hacer una copia, no estaba interesada en hacer una imitación de Rosario Castellanos, sino una representación dentro de lo que es perfectamente com­probable de su historia y, lo demás, los huecos que había, los llenamos francamente con lo que funcionara mejor para la película”, precisó Gidi.