Maluma desata la euforia

Show 1

El colombiano ofreció anoche el primero de sus tres conciertos en México

México, a 7 de agosto de 2025.- En la historia de Maluma, no hay lugar más importante que México. Él lo sabe y lo dice desde el corazón. Por eso, el colombiano se entregó por completo ante 15 mil personas anoche el Palacio de los Deportes como parte de su +Pretty +Dirty World Tour.

Esa sonrisa que conquista a cualquiera estuvo presente desde el momento en que caminó hacia el reencuentro con sus fans, compartiendo una transmisión desde su camerino hasta el escenario. Con cada paso, los gritos aumentaban y su sonrisa parecía crecer.

Después de una explosión de humo, Maluma apareció en el centro del escenario con un abrigo que parecía un oso, bailando al ritmo de las primeras notas de Borro cassette. “¡Canten fuerte, México!”, dijo el cantante de 31 años y, por supuesto, la respuesta fue obvia: el público lo acompañó con sus voces, al igual que las 10 bailarinas.

Maluma no desperdicia ningún momento para alimentar su alma y su espíritu con los gritos de la gente. Tras quitarse el abrigo, el colombiano mostró unos jeans y un saco gris que delineaba su figura, mientras preguntaba: “¿Dónde están las señoritas solteras?”. Los gritos retumbaron a la par que Maluma interpretaba El perdedor, Miss Independent y Carnaval.

Él ya no es ningún novato, sabe lo que la gente quiere y cómo dárselo. Por eso, después de despojarse de su saco y quedarse en camiseta entallada sin mangas, le dio a la gente un momento de disfrute visual y un breve respiro con Marinero, que no duró mucho ya que la cadencia de Vente pa’ ca se hizo presente no sólo con el baile de sus bailarinas, sino con los movimientos del colombiano que despertaron los pensamientos más atrevidos.

Por unos momentos, las luces se apagaron para darle al público un breve respiro, que se rompió cuando el escenario se iluminó en tonos naranja, calentando el ambiente para Felices los 4, la canción que la gente cantaba, y algunos lo hacían con una pícara sonrisa. “¡Vamos, México, dame una bulla!”, lanzó Maluma, para darle a su gente una muestra de cómo se mueve su cadera, haciéndolos gritar, y él, por supuesto, regaló esa pícara sonrisa que tiene.

ADMV fue la canción perfecta para el momento que acababa de pasar. Maluma no dudó en decirle a su gente que era la ideal para dedicársela al amor de su vida. Él la dedicó a Tadeo, su hijo, y a su mamá, quien estaba en el recinto, y agradeció una vez más a sus fans. Para darle continuidad y equilibrio al amor y al desamor, llegó Hawái en voz del público, a quien el colombiano solo le daba la entrada a cada estrofa.

Tras una intervención de los músicos, Maluma regresó al escenario listo para el último tramo de su show. Así, con Mojando asientos y Amigos con derechos, el colombiano volvió a subir la energía al tope, lanzando fuego, con un nuevo atuendo y una gorra de los New York Yankees.

Información El Excelsior Foto Araceli López