Dan el primer golpe rumbo a su primera Serie Mundial
EU, 13 de octubre de 2025.- Los Mariners decidieron no dormir en Toronto sino en su propio ruido, en su propia ciudad. Se quedaron en Seattle celebrando el pase histórico y viajaron con la noche encima, como si el sueño no fuera necesario para quienes han esperado 24 años. El amanecer los encontró en Canadá.
Bryce Miller llegó al montículo con la serenidad de quien no se desgasta pensando. Su misión era sostener al equipo después de una maratón de 15 innings y siete lanzadores. Cumplió con seis capítulos que no parecieron exigirle más que un bostezo. Sólo George Springer logró perturbar su línea perfecta con un cuadrangular que abrió el juego, y después de eso Miller se volvió invisible. Tres ponches, dos hits, una calma que no suele encontrarse en octubre.
En ese estadio donde Toronto suele ser dueño del ruido, la pelota comenzó a cambiar de manos con la paciencia de una partida de ajedrez. Cal Raleigh movió la torre en el sexto episodio y empató el marcador con un swing seco que pareció sonar como una campana.
Fue su cuadrangular que refleja su extraordinaria temporada, el símbolo de un catcher que convirtió la fuerza en lenguaje y la constancia en identidad.
Seattle está a tres victorias de un territorio desconocido. Nunca han jugado una Serie Mundial, pero el camino parece estar escrito con los nombres que el calendario fue revelando uno a uno. Miller, Raleigh, Polanco, Arozarena, Muñoz.
Información El Excelsior
