Mayas predicen clima para 2020

A través de las tradicionales cabañuelas, conocen los tiempos adecuados para sembrar y cosechar

Mérida, Yucatán, 5 de enero de 2020.- La predicción del clima como parte de la cultura maya persiste a través de las cabañuelas, un sistema de pronósticos en el cual los “meteorólogos” mayas realizan una ceremonia para saber qué tipo de clima habrá en todo el año.

La información que, los mayas obtienen acerca del clima anual, la obtienen realizando el “Xok k’íin”, una ceremonia religiosa mejor conocida como las cabañuelas, que proviene de las costumbres más arraigadas de su cultura, y con la que pueden predecir los mejores momentos del año para iniciar la siembra y retiro de cosecha.

“Lo tenemos como costumbre como mayas, porque cada año tenemos que ver el tiempo que va a ser para poder sembrar con tiempo, adelantarlo o atrasarlo y encontramos qué mes vamos a poder sembrar”, dijo Emilio Chan, Sacerdote Maya.

Por su parte, Erick Villanueva Mukul, director Instituto Para el Desarrollo del Pueblo Maya, dijo que “ha logrado mantenerse por cientos de años, tal vez por miles de años en Yucatán, viene de la tradición de la cultura maya prehispánica. Son ceremonias que tienen que ver con la milpa y las ceremonias religiosas”.

La ceremonia de las cabañuelas, puede realizar sus asombrosas predicciones, gracias a la observación y estudio del movimiento de los planetas y estrellas, así como la de los animales, entre los cuales se destaca el comportamiento de las abejas.

Como ejemplo, desde el 1 de enero al 4 de enero, las temperaturas en Yucatán descendieron a 20 grados y ese frío continuará todo el mes

“El primero de enero vas viendo cómo va a amanecer, en qué lado está el sol, el aire, a qué hora va soplar el aire. Los insectos desde que estás a medio día están chillando, chillando los insectos, es que va a ser un frío grande”, dijo Emilio Chan.

En 2019 pronosticaron que abril y mayo iban a ser meses muy calientes, y así fue, desde el 23 de abril al 28 de mayo, se logró un récord histórico de 36 días ininterrumpidos con temperaturas de 38 grados o mayores.

Eduardo Herrera