El reto central consiste en reconocer el origen de cada producto.
La pesca ilegal surge como la mayor amenaza para las pesquerías del país, afirmó Víctor Vidal Martínez, director del Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentable.
En Mérida, el funcionario federal explicó que el sector avanza en la organización de cooperativas pesqueras.
También indicó que el reto central consiste en reconocer el origen de cada producto, proceso conocido como trazabilidad.
El funcionario señaló que el país necesita un marco legal que permita una verificación plena del origen de los productos del mar.
Añadió que la población debe revisar la trazabilidad antes de comprar y que esta práctica ayudará a reducir la pesca ilegal.
Vidal Martínez afirmó que la trazabilidad permite controlar capturas, rutas y destinos. Esto facilita que los productores cumplan reglas y que las pesquerías mantengan ciclos productivos estables.
Para Yucatán, el instituto trabaja en un proyecto para fortalecer el cultivo de mero. La propuesta busca reducir la mortalidad de larvas mediante técnicas de cultivo que mejoren la producción local.
Detalló que se analizan procesos que podrían incrementar la disponibilidad de organismos para los ciclos productivos de la región.
El director destacó que la Acuacultura Regenerativa impulsa nuevas prácticas para conservar pesquerías.
Explicó que el país cuenta con laboratorios y personal preparado para cultivar organismos y liberarlos en zonas que requieren recuperación. Señaló que esta estrategia puede sostener especies con presión por capturas y fortalecer comunidades pesqueras.
El encuentro reunió a especialistas que revisan medidas para frenar actividades ilegales, mejorar trazabilidad y promover proyectos de cultivo que fortalezcan recursos marinos.
