Habitantes expresaron que demolieron viviendas y construyen en espacios de uso común sin permisos
Mérida, Yucatán, 8 de mayo del 2018.- Habitantes de la subcomisaría meridana Santa Gertrudis Copó protestaron ante la supuesta invasión por parte de particulares de terrenos que desde hace más de 60 años pertenecen a seis familias, así como espacios de uso común. Comunicaron que el pasado mes de marzo ésas personas demolieron 4 casas sin permisos para ello y comenzaron a construir sobre una calle, además de que hasta ahora no se les ha comunicado qué se planea edificar en el lugar.
Una de las pobladoras, Leydi Cocom Valencia relató que el pasado 11 de marzo comenzaron a llegar a la subcomisaría maquinaria y personas ajenas a la comunidad, ante lo cual los vecinos intentaron entablar un diálogo para conocer qué planeaban construir en la zona. Sin embargo, una mujer identificada como Ivette Olmos que según Cocom Valencia “dijo que era la propietaria de los terrenos aledaños a la ex hacienda, pero resulta que solo es una apoderada”, se negó a dar detalles del proyecto “de manera prepotente y con desprecio”.
En varias ocasiones los pobladores se acercaron a la presunta propietaria, pero fueron rechazados. “El 13 de marzo la mujer dijo que la estábamos agrediendo a ella y a su vigilante, trajo 15 unidades del GOERA (Grupo de Operaciones Especiales en Reacción y Asalto). Eso fue humillante porque no hubo tal agresión”, sostuvo Cocom Valencia.
Las 6 familias que habitaban en las casas construidas a un costado de la ex hacienda (pero que no cuentan con títulos de propiedad, ya que los terrenos fueron cedidos de palabra por el dueño Alfredo Xacur), fueron notificadas de que tenían que abandonar sus viviendas, ya que serían demolidas. Las personas fueron reubicadas en viviendas en el fraccionamiento “Los Cocoyoles” e incluso una mujer que no quería dejar su hogar fue amenazada. “Le dijeron que si no se salía le iban a pasar la máquina encima”, contó Cocom Valencia.
Finalmente el pasado 14 de marzo fueron demolidas 4 casas, talaron árboles de la zona y comenzaron a levantar un muro en una vía pública. Ante tal situación, los vecinos solicitaron apoyo a la Dirección de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Mérida para verificar que los propietarios y la constructora contaran con permisos de construcción y demolición.
A los tres días personal de la mencionada dirección, acompañados de elementos policiales, clausuró el cimiento que bloquea una vía pública. De acuerdo a Cocom Valencia y a otros vecinos, desde entonces ingenieros y otros trabajadores han intentado reanudar la obra pese a que está acordonada y tiene carteles de clausura. “Si ya hay una denuncia ciudadana, Desarrollo Urbano debió tomar cartas en el asunto. Ni siquiera clausuraron las obras demolidas aunque no tenían permisos para demoler”, puntualizó.
Por otra parte, la señora Leydi comunicó que un particular levantó un muro en un área verde que es empleada desde hace años como cancha de futbol y donde la población ha solicitado que se construya un campo de fútbol 7.
Por ello el pasado 20 de marzo los pobladores enviaron una carta dirigida al Ejecutivo estatal, al Instituto de Vivienda del Estado (IVEY), al Ayuntamiento de Mérida y la Dirección de Desarrollo Urbano de la comuna para que se establezca una mesa de diálogo entre autoridades, particulares y los pobladores de la subcomisaría, con el fin de esclarecer la situación catastral de los terrenos de la comunidad y para conocer qué se planea construir en la zona.
Actualmente los habitantes cuentan con el apoyo del colectivo Indignación. Una de las integrantes de dicha asociación, Cristina Muñoz Menéndez, recalcó que existe una omisión por parte de la comuna meridana con relación a los pueblos originarios que rodean la capital yucateca.
“Mérida tiene un cinturón maya y si ellos no se defienden del asedio de fraccionamientos de alta plusvalía, el Gobierno del Estado no tiene políticas para defenderlos”, expresó.
Agregó que urge un programa de ordenamiento urbano en los pueblos originarios de Mérida y que continuarán esperando la respuesta del Ayuntamiento para entablar la mesa de diálogo y puedan conocer la situación jurídica de los terrenos de Santa Gertrudis Copó.
Mientras tanto, los pobladores colocaron mantas en protesta en las zonas intervenidas. Cabe mencionar que mientras realizaban dicha acción, una mujer a bordo de un vehículo negro se detuvo unos momentos a tomar fotografías del grupo. Los vecinos la identificaron como Ivette Olmos y la misma Cocom Valencia indicó “nos está vigilando, de esa manera nos hostiga”. (Lilia Balam)
