Surgen dudas sobre fumigación aérea que mató abejas

Eduardo Batllori recordó que desde el 2012 han pedido que no se autoricen esas fumigaciones

Mérida, Yucatán, 6 de septiembre de 2018.- Luego que hace unas semanas se dio a conocer el caso de un helicóptero que fumigó en la comisaría de Dzonot Carretero de Tizimín, provocando una fuerte mortandad de abejas y daños a parcelas, el titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (SEDUMA), Eduardo Batllori Sampedro lamentó que las autoridades federales no han proporcionado información suficiente para conocer si se autorizó esta actividad peligrosa.

Señaló que la dependencia a su cargo se dio a la tarea de buscar información sobre este hecho, y que lo único que ha conseguido por parte de la Dirección General de Aeronáutica Civil es que sí aprobaron la habilitación de puertos aéreos para esas fumigaciones, “pero no nos dicen si se hicieron o no”.

Y con respecto a la SAGARPA y la SENASICA, el funcionario estatal recalcó que no proporcionaron datos sobre si dieron permisos para las fumigaciones áreas en el oriente de Yucatán.

“Sólo nos respondieron que en el 2016 dieron autorizaciones, y también en el 2017, pero no nos mostraron la documentación completa, y en el caso de este año no nos dieron información… no sabemos si no la tienen”, lamentó Batllori.

El secretario dijo que lo que pudieron averiguar en la Aeronáutica Civil es que en las autorizaciones de vuelo se usaría el herbicida 2,4D en la fumigación y otro producto parecido, los cuales recalcó que son muy potentes. Dijo que habría que investigar  si esos químicos son parte de la familia de los neonicotinoides, que actúan en el sistema nervioso central de los insectos.

Agregó que tras darse a conocer la fuerte mortandad de abejas en Dzonot Carretero, platicó con el delegado de la SAGARPA, Luis Ernesto Martínez Ordaz, para precisarle que no se deben autorizar esas fumigaciones áreas porque son altamente peligrosas, pues no sólo dañan a las abejas y demás polinizadores, sino que también afectan la salud de los pobladores.

“Nuevamente es un tema federal, se dan autorizaciones y no hay una regulación”, criticó Batllori Sampedro.

El secretario agregó que también le enviaron a esas dependencias federales el decreto que se impulsó en el año 2012 relacionado a la situación de contingencia en Yucatán por soya transgénica, que contempla la importancia de prohibir las fumigaciones áreas.

Explicó que la intención de ese documento es que las autoridades federales previeran no permitir esas actividades, ya que el 70 por ciento –del herbicida- se va con el viento, generando serios problemas ambientales, afectando la producción apícola y la salud de habitantes de comunidades aledañas.

“Le hemos dicho a la SAGARPA y a SENASICA que, en caso de autorizar esas fumigaciones, nos den aviso para llamar la atención a la población en general del daño que se puede causar, y se puedan resguardar. Pero lo ideal es que no den esas autorizaciones en Yucatán”, sentenció. (Herbeth Escalante)