TIRO AL BLANCO

Por segundo año consecutivo, los 25 diputados locales sufrirán un nuevo recorte presupuestal que, al igual que en el 2019, los obligará a limitar algunos de los planes de trabajo desde la sede cameral.

Por otro lado, los gastos de viáticos, pago de seguros médicos y hasta aumentos a sus «dietas», seguirán en la «congeladora» para los legisladores locales. Solamente uno de ellos, el perredista Alejandro Cuevas Mena, es quien se atrevió a pedir que se les aumenten sus ingresos, ya que desde hace 4 legislaturas que los ingresos de los legisladores siguen igual.

El año pasado el recorte fue de casi 21 millones de pesos para los legisladores y, en esta ocasión, todo parece indicar que su presupuesto sufrirá una nueva disminución del 13 por ciento. O sea, que aquellas épocas en que los diputados podrían presumir de excelentes ingresos y prestaciones va acabando para bien o para mal de ellos mismos.

Lo que sí es una realidad es que hay algunos que ya empezaron a quejarse de tanto ajuste que -según dicen- no les dejará gran margen de maniobra para trabajar.

Desde el Bacón