En Yucatán se han descargado mil 260 toneladas de plaguicidas en los últimos 10 años
Mérida, Yucatán, 4 de noviembre de 2019.- En los últimos diez años, mil 260 toneladas de plaguicidas se han descargado al acuífero de la Península de Yucatán: 700 toneladas de bloqueadores solares de manera directa y 600 toneladas como descarga indirecta. En total, 2 mil 560 toneladas de sustancias químicas contaminan los sistemas acuáticos de la entidad.
En el norte de Yucatán se usan con mayor frecuencia plaguicidas organoclorados y, en menor cantidad, organofosforados. Sus componentes se dividen en ingredientes activos e inertes: el activo es el tipo de plaguicida, y la dosis está acorde al número de hectáreas y el tipo de cultivo.
Asimismo, en el noreste de la Península, en el estado de Quintana Roo, se reportan en total 54 tipos de bloqueadores solares, 13 por ciento son clasificados como biodegradables y 87 por ciento, no biodegradables.
En los bloqueadores biodegradables se puede leer en su etiqueta 82 ingredientes, y en los no biodegradables, 163. El destino final de todas las sustancias químicas son los ecosistemas de la Península.
La magnitud y el riesgo están relacionados al incremento de las actividades antropogénicas; es decir, en Yucatán, la intensidad de la agricultura: 5.3 por ciento del área total de Yucatán es utilizado para la agricultura.
La comunidad científica desde hace años ha indicado que el acuífero de la Península es vulnerable, debido a su geología y las actividades antropogénicas. A pesar de todo, se continúa contaminando el agua.
Lamentablemente, es complejo conocer su dispersión y concentración exacta, debido a las características hidrológicas del acuífero de la Península, pero realmente, el principal factor de nuestras incertidumbres científicas es debido a que no existe un monitoreo real. Se necesita una agencia especializada para la protección del agua.
La presencia de sustancias químicas en la península de Yucatán afectará negativamente la salud de los ecosistemas acuáticos.
No hay que perder de vista, que el acuífero representa una de las fuentes más importantes de agua dulce para uso humano en México; por lo tanto, es importante la participación del gobierno desde dos aspectos: 1) el establecimiento y la aplicación de límites máximos permitidos actualizados, y 2) la financiación de un riguroso programa de regulaciones de uso, aplicación y control.
Las sustancias químicas disueltas en el agua son un peligro; los análisis de riesgo ambiental y los datos generados por el grupo de trabajo de la Unidad de Ciencias del Agua, del laboratorio de Ecotoxicología, indican que existe riesgo ambiental.
Los estudios científicos en los últimos diez años sobre la contaminación del agua en la península de Yucatán son una crónica de una muerte anunciada.
Agencias
