Kirk conectó un cuadrangular de tres carreras como parte del festín
Toronto, a 16 de octubre de 2025.- Después de dos noches grises en casa, los Blue Jays abandonaron Toronto como quien deja atrás un mal sueño.
En su primer encuentro en Seattle, la ofensiva que había sido un eco se transformó en estruendo.
El resultado fue un golpe de autoridad al sur de Canadá. Una victoria 13-4 sobre Mariners que no sólo recorta distancia en la Serie de Campeonato de la Liga Americana, también le devuelve a Toronto una fe que parecía haberse ido con el último out del Juego 2.
El beisbol tiene memoria, y también ironía. Los mismos bates que en el Rogers Centre fueron incapaces de conectar con oportunidad se reencontraron en el T-Mobile Park. Vladimir Guerrero Jr, Alejandro Kirk y Andrés Giménez, parte de los peloteros que habían cargado con el silencio ofensivo, fueron los artífices del despertar.
Entre los tres combinaron tres cuadrangulares, seis carreras producidas y una sensación de desafío colectivo frente al destino.
Toronto no sólo ganó un juego, sino el pulso de una narrativa que parecía escrita en su contra.
Toronto salió al diamante de Seattle con la conciencia de ese dato, pero también con la urgencia de ignorarlo. A pesar del resultado abultado, no fue fácil. Seattle se fue al frente en la pizara desde el primer inning con cuadrangular de dos carreras de Julio Rodrígiez. Pero Toronto mantuvo el enfoque. Giménez abrió la tercera entrada con un swing impecable ante un sinker de 94.8 mph de George Kirby. La pelota emprendió un viaje con la intención de regresar la serie a Canada. Se empató el encuentro y el despertar comenzó.
En la sexta entrada conectó un cuadrangular de tres carreras que terminó por inclinar la balanza. Su swing, compacto y calculado, fue un recordatorio de que los receptores también pueden comandar ofensivas.
Fue una noche en que todos encontraron ritmo, como si Toronto hubiera recuperado su identidad justo cuando más la necesitaba. Una noche de cinco vuelacercas, la segunda mayor cantidad para un juego de visitante de Blue Jays en postemporada. George Springer ayuó con un tablazo de cuatro esquinas, el número 22 de su carrera en playoffs.
La victoria no borra la desventaja, pero cambia el tono de la historia. Toronto aún está abajo 2-1 en la serie, aunque con el aire del equipo que vuelve a creer.
Hoy, la serie seguirá en Seattle. Max Scherzer abrirá por los Blue Jays frente a Luis Castillo. Toronto sabe que el margen de error sigue siendo mínimo, pero también que la historia no está escrita del todo.
Información El Excelsior
