Llegó a Mérida mujer deportada esposa de un Marine de EUA
Mérida, Yucatán, 3 de agosto de 2018.– “Me siento humillada por el presidente Donald Trump, él está destruyendo familias americanas”. Esas fueron las primeras palabras de la señora Alejandra Juárez al llegar a Mérida, luego que fue deportada de Estados Unidos, a pesar de que su esposo es un veterano de guerra que defendió a esa nación en Irak.
Entrevistada en el aeropuerto “Manuel Crescencio Rejón”, señaló que antes de la llegada de ese presidente norteamericano, el gobierno expulsaba a indocumentados criminales, pero ahora no, «está expulsado a los mexicanos sólo porque los odia».
“Yo no tengo récord criminal, la razón por la que me deportó es que entré de manera ilegal a Estados Unidos hace más de 20 años”, lamentó la mujer, quien escogió Mérida para reiniciar su vida.
Con enojo externó que es mentira los dichos de Trump de que adora a los veteranos de guerra, como lo presume en la televisión, pues en los últimos meses ha estado expulsando a esposas de ex militares, como sucedió con ella.
“Mi esposo Cuauhtémoc Juárez entró a la Marina, y después de (los atentados) del 9/11 expuso su vida por Estados Unidos en Irak, fue a la guerra por este país, y ahora destruye nuestra familia”, lamentó.
Dijo que su marido está muy triste, porque Trump lo está castigando a él y a sus dos hijas, Estela de 9 años y Pamela de 16 al separarlos.
Alejandra Juárez sostuvo con voz fuerte que el presidente norteamericano está destruyendo familias con sus políticas migratorias, y ahora castiga a los militares casados con mexicanas.
“Es injusto lo que está haciendo, mis hijas están con el corazón roto, no entienden porque si su papá arriesgó su vida por Estados Unidos nos esté tratando así”, señaló.
De hecho indicó que la mayor, Pamela, tiene tanto coraje por lo que está pasando “que se quiere olvidar de Estados Unidos, a pesar de haber nacido ahí, quiere venir conmigo”.
Por lo pronto, la pequeña Estela vendrá a vivir a Mérida en cuanto Alejandra consiga un departamento. El problema es que no habla español, por lo que buscará una escuela bilingüe para que “la adaptación no sea traumática”.
La señora Juárez, de origen mexicano, llegó a las últimas instancias jurídicas para evitar su deportación, luego que en 2013 un policía de tránsito en Florida descubrió que era indocumentada.
A pesar de que su marido sirvió en la milicia, Trump no le concedió un perdón presidencial. De los cuatro integrantes de la familia Juárez, sólo la mujer no tiene papeles, todos los demás son estadounidenses.
Al llegar al Aeropuerto de Mérida, Alejandra fue recibida por personal de la delegación del Instituto Nacional de Migración (INM), quienes incluso la ayudaron con las maletas y le dieron orientación.
Sostuvo que decidió instalarse en Mérida porque según información que encontró en internet, es la ciudad más segura de México, además de que en esta ciudad viven muchas personas deportadas y esposas de militares. (Herbeth Escalante; foto de Cuauhtémoc Moreno)
