Providas continúan “acoso” a clínica de salud sexual

Personas de cultos religiosos rezando en las puertas de la clínica. (Foto: Javier Escalante Rosado)

La doctora Sandra Peniche lamentó que intenten imponer una “mentalidad caduca”

Mérida, Yucatán, 28 de septiembre de 2020.- Este lunes, en el marco del Día por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe, la directora de la Clínica de Servicios Humanitarios en Salud Sexual y Reproductiva, Sandra Peniche Quintal, denunció que el acoso de parte de personas «conservadoras» afuera de las instalaciones se reanudó hace unos días.

El 23 de septiembre pasado inició la cuarta campaña anual de grupos religiosos denominado “40 días por la vida”, en donde mujeres y hombres con ideologías cristianas rezan y ayunan por el “fin del aborto” en las puertas de las clínicas hospitalarias que ofrecen los servicios médicos a las mujeres que deciden por cuerpos y que desean interrumpir su embarazo.

Al respecto, la doctora recordó que la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) le instaló protectores metálicos y cristales de seguridad afuera del lugar ubicado en la calle 54 por 49 del Centro de Mérida.

La directora de la Clínica de Servicios Humanitarios en Salud Sexual y Reproductiva, Sandra Peniche Quintal. (Foto: Javier Escalante Rosado)

Cabe señalar que en marzo del 2018 fue herida con un “desarmador” afuera del inmueble médico. Actualmente, a decir de la entrevistada, el sujeto permanece “hospedado” en el Hospital Psiquiátrico, pues las autoridades declararon que el sujeto padecía de sus facultades mentales.

En ese contexto, dijo que desde la semana pasada, con todo y cubrebocas –por la pandemia– los grupos religiosos regresaron a orar afuera del nosocomio.

“Todo va de mal en peor porque es un acoso persistente y sistemático que vulnera mis derechos, los de mi equipo de trabajo, y de las personas mujeres que acuden a recibir los servicios médicos”, acotó.

Agregó, que a pesar de sus denuncias, las autoridades municipales y estatales, así como la Comisión de Derechos Humanos (Codhey), se “asociaron delictuosamente” con las personas religiosas, pues no actúan en su contra.

Personas de cultos religiosos rezando en las puertas de la clínica. (Foto: Javier Escalante Rosado)

“Estas personas siguen intentando imponer una mentalidad caduca y rebasada”, lamentó.

Mientras tanto, afirmó que seguirá denunciando y documentando “las violaciones a sus derechos humanos”, y en poco tiempo espera tener otro tipo de medidas a nivel internacional.

“Las rezadoras religiosas promueven ‘un tipo de terrorismo’ y violentan los derechos de las mujeres. A nadie se le puede obligar a cursar una gestación que no quiere o no puede, el embarazo no puede ser forzado por ninguna persona”, recalcó para este medio, la doctora y activista social.

MUJERES MÁS INFORMADAS

Reveló que las mujeres más jóvenes cada vez tiene más información sobre sus derechos, y que las decisiones sobre su cuerpo solo les pertenece a ellas.

Subrayó que la mayoría de las que llegan a recibir el servicio hospitalario traen evidencia científica, y cada vez menos cargan con estigmas sociales impulsados por sectores conservadores.

“Con mayor frecuencia, las mujeres llegan con más conciencia sobre la libertad de sus vientres, y ven el proceso de aborto, como un servicio médico”, reiteró.

Comentó, que en el caso de los hombres, también han normalizado medias preventivas, como el uso del condón y la vasectomía. “No obstante, ellos deben dejar de abusar sexualmente, de violar y de tener relaciones sexuales no consensadas”, finalizó.

DATOS

En México, una mujer puede abortar legalmente antes de cumplir las 12 semanas de gestación.

En caso de que el producto sea originado por un abuso sexual o violación, o por problemas eugenésicos, el aborto se puede realizar en cualquier momento durante el embarazo.

Javier Escalante Rosado