Chavistas y opositores marchan en Venezuela

El presidente Nicolás Maduro, heredero político del fallecido Hugo Chávez, ha dicho que enfrenta un intento de golpe de Estado

Venezuela, 16 de febrero de 2014.- Los seguidores del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, realizan este sábado una marcha en la capital Caracas en contra de las crispadas protestas opositoras de los últimos días, mientras manifestantes adversos al mandatario se congregaban al otro lado de la ciudad.

 

Miles de manifestantes marcharon hacia la céntrica avenida Bolívar, apoyados por dirigentes del oficialismo y miembros del gabinete de Maduro.

 

Maduro, heredero político del fallecido Hugo Chávez, ha dicho que enfrenta un intento de golpe de Estado y responsabilizó a líderes de la oposición por los sangrientos enfrentamientos de esta semana que han dejado tres muertos y centenares de heridos graves.

La televisora oficial convocaba a la marcha oficialista usando el eslogan de «No al fascismo», mientras cientos se reunían en una importante plaza de la ciudad agitando banderas con mensajes como «La revolución es amor y paz».

Al otro lado de la acera, la oposición ya casi acumula dos semanas en las calles de Caracas y otras ciudades, demostrando su descontento a la gestión de Maduro, un ex canciller a quien acusan de generar una crisis de inflación y crimen.

Las manifestaciones son la última prueba de fuerza entre el presidente y la oposición, que protesta por el rápido deterioro de la calidad de vida en el país miembro de la OPEP.

Pero las manifestaciones también expusieron una fractura dentro de la oposición, donde el mayoritario sector moderado liderado por el dos veces candidato presidencial Henrique Capriles sostiene que la violencia sólo favorece al Gobierno.

La noche del viernes, miles de manifestantes opositores que trancaron una autopista principal de la capital fueron replegados con bombas lacrimógenas y ráfagas de agua, en una batalla campal con los cuerpos de seguridad.

La mañana del sábado las calles de la zona amanecieron con paredes pintadas con grafitis, cristales rotos y escombros de las barricadas improvisadas por los protestantes, en su mayoría estudiantes.

«Aquí no se va a trancar más autopistas, no se debe trancar, no lo voy a permitir. Ya basta», dijo el mandatario tarde el viernes mientras presentaba un «plan de pacificación» con el que espera atenuar los altos índices de inseguridad.

«Lamento que mi protesta colapse el tránsito, pero más lamento tu indiferencia», se leía en una pancarta desplegada en la concentración opositora que empezaba a crecer el sábado.

«Mientras más represión del Gobierno, más firmes estaremos todos los días en las calles. Esta no es una lucha de un solo día. Esta es una protesta pacífica y vamos a ver frutos pronto», dijo Andrea Fernández, estudiante opositora de 22 años con la bandera tricolor pintada en el rostro.